Senda Urbana de

Benipeixcar

Senda Groga

Punto de salida y llegada: Parc de les Ambrosies ( Ermita de Martorell )

Distancia: 2,5 km.

Tiempo estimado: 1 hora.

Desnivel máximo: 23,6 m

Dificultad técnica: Fácil.

Ruta circularApto para niñosIglesia

Como llegar:

UrbanetUrbanet. Línea 3. Parada Domingos, Cementerio. Frecuencia de paso. 30 min.
9.00 a 13.00 h./16.30 a 20.30 h

Safor-BiciSafor Bici. Estación más cercana: Calle Rafelcofer.

Trazado de la ruta:

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El itinerario discurre mayoritariamente por caminos de tierra compacta con zonas de grava suelta en algunos puntos, y por tramos de calzada urbana. Un paseo que transcurre por una zona de huerta muy cercana al núcleo urbano de Gandia, de paisaje agrario y con una diversidad de flora y fauna propia del río Serpis y en la que destacan algunas especies de árboles monumentales.

 Ermita de Martorell

Iniciamos la marcha desde la ermita ubicada en l’Alqueria de Martorell, un pequeño grupo de casas en una zona de huerta muy cercana al núcleo urbano de Gandia.

Desgraciadamente, el interior del edificio no es visitable pero conserva interesantes restos del antiguo trapig del siglo XV, un molino relacionado con la producción y extracción de la caña de azúcar, un cultivo que se convirtió en motor económico de la ciudad ducal durante este período.

La ermita es un edificio histórico de origen posiblemente islámico que, tras la reconquista cristiana en el siglo XIII, pasó a formar parte de un conjunto más amplio de edificaciones de la insigne y noble familia de los Martorell a la que perteneció durante muchos siglos.

Delante de la ermita podemos observar una de las especies de árbol monumental que encontraremos a lo largo del recorrido, el Lledoner, un árbol que se encuentra frecuentemente cerca de las alquerías y masías, que tradicionalmente se ha utilizado para hacer herramientas agrícolas y obtener leña y carbón.

Continuamos el camino para la Ronda de l’Anella hasta llegar a la siguiente parada.

 Huertos Urbanos Ecológicos          

Con la decadencia de la agricultura, cada vez más encontramos campos abandonados que se han convertido en zonas desérticas, que además de afear el paisaje, no cumplen con una de sus funciones básicas: ayudar a mejorar el medio ambiente conservando la flora y la fauna local.

Detrás de la ermita Martorell encontraremos los Huertos Urbanos Ecológicos, terrenos municipales en régimen de cesión destinados a la agricultura ecológica.

Con este proyecto municipal Gandia recupera la tradición agrícola, a la vez que realiza una apuesta decisiva por la convivencia entre generaciones, el mantenimiento de los campos y la recuperación de la tradición agrícola.

 Pont de Ferro

Llegamos al Pont de Ferro (Puente de Hierro) de la antigua vía férrea Gandia – Alcoy, que hasta 1969 servía de conexión entre el Puerto de Gandia y las comarcas industrializadas del interior.

Las necesidades de la industria textil alcoyana de subministrarse de carbón y materias primas (tintes y algodón) para sus fábricas tèxtiles, y la dificultad orográfica del terreno, crearon la necesidad de contar con un medio de transporte eficiente para importar materias primas y exportar sus productos industriales. Esta necessidad fue el motivo de la línea fèrrea Alcoi-Gandia con el fin de establecer una conexión portuaria hacia el exterior.

 Cementerio Municipal

 A 100 metros, el camino se desvía a la derecha donde podremos hacer un descanso a la sombra de los almeces y contemplar la silueta de la alquería de Martorell a la otra orilla del río. Es posible que, con un poco de suerte, seamos sorprendidos por la aparición de la simpática Abubilla, un pájaro de unos 28 cm de largo, de color marrón rosado con las alas y la cola rayadas de blanco y negro.

Pasamos por debajo del puente de la carretera N-332 hasta llegar al parking del Cementerio Municipal de Gandia, donde una cruz de piedra nos da la bienvenida.

La alameda del cementerio tiene un paseo interesante. Constituye una extensión de 8.000 m² con árboles monumentales que están incluidos en el Catálogo de Árboles y Alamedas de Interés Local catalogados como singulares. La araucaria, el plátano, la jacaranda o las palmeras washingtonias son los más destacables. En ocasiones, algunos de ellos como los cipreses, que llegan hasta el 14 metros de altura, son centenarios.

Para continuar la senda, hay que deshacer el último tramo del recorrido hasta enlazar con el camino principal, y una vez debajo del puente de la carretera, romper hacia la derecha siguiendo un camino paralelo a la carretera nacional en dirección al polígono de Benieto.

Finalmente, siguiendo los indicadores, llegamos a la ermita de San Vicent.

  Ermita de San Vicent

La ermita de San Vicent, actualmente en desuso, es un edificio protegido declarado como BIC (Bien de Interés Cultural). El templo actual data del siglo XVIII, aunque se conoce la existencia de uno más antiguo del XVI, en el que probablemente, o al menos, eso se cuenta, predicó el santo valenciano, Vicent Ferrer.

Hasta los años 50-60, en la ermita se celebraba la tradicional romería al santo. En la frescura de su patio frontal crece una frondosa higuera. El cultivo de la higuera y el consumo de higos están estrechamente ligados a nuestra historia porque este fruto ha sido vital para la subsistencia de los valencianos. De hecho, es fácil encontrar algún árbol en todas las alquerías y ermitas del territorio.

A partir de este punto la ruta transcurre entre naves industriales. Pero, al volver podemos observar el majestuoso pino canario que preside la rotonda de la carretera de Villalonga.

Al atravesar el puente Menéndez y Pelayo, tomamos de nuevo la Ronda de l’Anella para llegar hasta el Parc de les Ambrosies, donde se sitúa la ermita de Martorell, inicio y fin de la senda.

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